viernes, 30 de enero de 2009

PARENTESIS

No se habían visto desde hacia 20 años y como bien lo decia el tango, "que veinte años no es nada", para ellos fue tan solo un recreo . El volver a verse aquel dia de primavera, fue como si el tiempo no hubiese transcurrido. El , con su mismo cuerpo atletico y ojos cautivadores, su pelo desordenado, que ahora pintaba canas, su ropa gastada . Ella, fragil y hermosa, ojos bien delineados,cutis maquillado con destreza, cabello acicalado de peluqueria , joyas de valor adornando su cuello.
Era una tarde fresca , los dos atrapados en un vaiven de emociones, sortearon sus vidas, intercambiaron sus sueños. Tenian solo dos horas. Dos horas despues de veinte años. Como atrapar el tiempo en una vasija y retenerlo por veinte años mas? Se preguntaban.
El habia sido su primer amor, ella habia sido el primer amor de el. No hubo besos ni caricias, pero como los desearon!!! Eran casi niños, en aquel entonces, y hoy, despues de veinte años, conservaban los mismos rostros, erosionados por los años, y sus miradas reflejaban los mismos deseos de aquel entonces, deseos de abrazarse y reconocerse.
El tomo su mano, tan alba y tan suave, la vida la habia tratado bien, sus manos bien cuidadas y enjoyadas, eran reflejo de ello. Las manos de el , en cambio, eran rudas y asperas, reflejaban los embates de la vida, las marcas de duros trabajos , las cicatrices de un pasar dificil. Las dos manos perfectamente entrelazadas, tan diferentes entre ellas, se pegaron una a la otra, como hacia veinte años.
Ella temblo por un instante sintiendo la misma timidez de niña, el le sonrio. Su sonrisa alba la tranquilizo, como en aquellos tiempos de juegos y canciones, de bicicletas y plazuelas
El tiempo apremiaba, dos familias aguardaban sus llegadas. Una de ellas, de Plaza Italia hacia los cerros, alli donde nunca falta la comida y sobra el dinero. La otra , al lado opuesto de la ciudad, alli donde nunca falta el hambre y las monedas escasean.
No querian pensar en ello,en la realidad de la vida misma. Aquel era su momento, un parentesis tan dulce que los habia llevado a un mundo aparte donde solo existian ellos dos.
Caminaron a traves del parque forestal, como dos colegiales enamorados. Intercambiaron miradas complices y secretos encadenados.
Sabian con certeza que no habrian mas caminatas, ni miradas, ni sueños
Llegaron al mismo arbol que solian trepar y que los albergaba como escondite.
El tomo el rostro de ella expectante, con sus manos curtidas por el sol , la acaricio. Ella cerro sus ojos y sus labios apenas se entreabrieron . El acerco sus labios a los de ella . Temblaban. A los lejos el sol poniente bajaba el telon pintando de anaranjado. Ella junto sus labios con los de el, por primera vez. Aquel beso, el primero en veinte años, fue el mas dulce de sus vidas

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